El resfriado es uno de los retos más comunes que enfrentamos como padres y madres a la hora de criar a nuestros hijos e hijas. Se trata de una infección viral que afecta la nariz y garganta, y que se contagia fácilmente por contacto con personas infectadas, por lo que es recurrente.
Como no tenemos un manual de instrucciones para enfrentar este tipo de enfermedades, es fundamental aprender a identificar los síntomas de alto riesgo que requieren supervisión médica y hasta atención de urgencia.
Síntomas riesgosos del resfriado en niños y niñas
Muchas veces no sabemos bien qué hacer con nuestros pequeños en temporada de invierno. Si dejarlos en casa o exponerlos a bajas temperaturas donde muchas veces compartirán con otros niños y niñas con problemas de salud.
Sin embargo, hay señales que requieren acciones inmediatas, ya sea tomar una cita al médico o dirigirse a la urgencia más cercana. Aunque la idea no es causar alarma, conocerlos puede ayudarnos a tomar la decisión correcta.
1. Tos con flema
Una tos persistente acompañada de flemas necesita tratamiento, pues puede escalar a una bronquitis y, dependiendo de la edad de los pequeños, si no pueden despejarse con toser, van a necesitar complementar su tratamiento con ayuda kinesiológica.
2. Jadeo y sibilancias
Si notamos una respiración ruidosa y entrecortada, o un silbido al respirar, esto es signo de problema importante en las vías respiratorias. En este caso, necesitamos buscar ayuda médica lo antes posible.
3. Retracción de los músculos alrededor de las costillas o del cuello
Si observamos hundimiento en estas áreas al respirar, es una señal de que el niño o niña está haciendo un esfuerzo adicional para respirar y necesita apoyo con urgencia. Hay que llevarlos de inmediato a un centro asistencial con máscaras de oxígeno.
4. Fiebre alta persistente
Cuando la temperatura del cuerpo de nuestro hijo o hija aumenta por encima de lo normal y no cede con el tiempo, es probable que sea más que solo un resfriado y sea señal de una infección que requiera de antibióticos, que solo pueden ser recetados por un médico.
5. Erupciones en la piel
Otro síntoma a tener en cuenta es la aparición de erupciones en la piel, especialmente si se presentan como puntos rojos o púrpuras. Junto con el cansancio extremo son signos de que el cuadro no va a mejorar sin la intervención de un profesional de la salud. Mientras menos edad tenga el infante es más grave, aunque de ningún modo lo podemos dejar pasar.