Nombres vernáculo: sauco
Descripción: árbol de follaje anual, de hasta 5 – 6 m de altura. Corteza pardo-grisácea. Ramas cenicientas con médula blanquecina bien desarrollada. Hojas opuestas, compuestas. Flores pequeñas, blancas, muy aromáticas, dispuestas en un conjunto que asemeja un paraguas. Fruto redondeado de 3 – 5 mm de diámetro, de color negro violáceo y sabor agradable, con tres semillas en su interior.
Usos:
en medicina popular se utilizan las flores para tratar los resfríos, por ser sudorífico y febrífugo, la tos y catarros ya que descongestiona las vías respiratorias superiores. Los frutos no bien maduros pueden ser tóxicos, de otro modo tienen los mismos usos que la droga
Presentación comercial:
el sauco forma parte de varios productos homeopáticos.
Aspectos agronómicos:
árbol originario de Europa donde crece en suelos frescos y húmedos, algo nitrificados, en bosques y matorrales; en ambientes más secos se ubica en riberas de ríos y acequias. Se cultiva como especie ornamental y medicinal, aunque actualmente podemos encontrarlo asilvestrado en la zona austral (IX-XI Región). Se multiplica por semillas y esquejes. La pulpa del fruto tiene sustancias que inhiben la germinación de las semillas; por eso cuando se recogen los frutos, la pulpa debe ser eliminada de inmediato. A pesar de ello, para una buena germinación se recomienda estratificar la semilla, o someterla a tratamientos con ácido para ablandarle la cubierta. Esta especie es poco exigente en suelos siempre que no estén apelmazados. Gusta de vivir en lugares frescos y húmedos. Es muy atacado por pulgones.