Ajenjo

Nombres vernáculos: ajenjo, ajenko (Mapudungún)

Descripción: Planta aromática y arbustiva de raíces permanentes, de las que brotan tallos rmes, foliosos y ligni cados en la base. Hojas de 7,5 cm de largo por 3,8 cm de ancho, haz y envés densamente cubiertos por un vello blanquecino. Las cabezuelas orales, pequeñas y semiglobosas, se disponen en una espiga erecta y foliosa, de un color verdoso-amarillo. El fruto es un aquenio muy pequeño.

Farmacodinamia

El célebre médico griego Dioscórides (siglo I d.C.) re ere varias de las propiedades medicinales del ajenjo apreciadas incluso hoy en día. La actividad terapéutica de esta planta reside principalmente en su aceite esencial, el que posee acción colerética, antihelmíntica, antibacteriana, además de emenagogo, vermífugo y favorecedor de las funciones digestivas. En medicina popular se emplea la infusión de las hojas y sumidades oridas frescas o desecadas del ajenjo en malestares estomacales y hepáticos, para eliminar parásitos intestinales, regular el ciclo menstrual (emenagogo) y como tratamiento del resfrío con tos. Por su sabor amargo, esta planta entra en la composición de varias bebidas alcohólicas, como aperitivos, de libre venta en el comercio.

Contraindicaciones

No es aconsejable su uso durante los periodos del embarazado y lactancia. También las personas que sufren epilepsia deben abstenerse del consumo de ajenjo en cualquiera de sus formas, por una posible interacción con los medicamentos indicados para este tipo de dolencia

Presentación comercial:

Existe en el comercio un Té de Ajenjo Compuesto, mezcla de manzanilla, menta, paico, quinchamalí y ajenjo, indicado en trastornos digestivos, atulencia y acidez estomacal.

Interés agronómico

El ajenjo es una planta rústica y nativa del Viejo Mundo, bastante resistente al frío y a las condiciones de sequía, poco exigente en suelos y que prospera bien en climas templados. Se multiplica por semillas, estacas o división de matas. En el primer caso, las semillas se siembran en almácigos, bien cubiertas con una capa ligera de mantillo o tierra arenosa; se recomienda sembrar entre nes de invierno y comienzo de primavera. Es conveniente regar el almacigo diariamente. Si se desea propagar el ajenjo por estacas, se eligen ramas de un año de edad y se cortan de un tamaño entre 15 a 20 cm; se le quitan las hojas y luego se entierran en macetas dejando dos o tres yemas al exterior. Conviene realizar esta labor a comienzos de invierno para transplantar las estacas durante los meses de primavera. La propagación por división de matas requiere de la elección inicial de una planta madre adulta de la que se separa el mayor número de hijuelos vigorosos, y se los planta habiendo podado previamente sus raíces y hojas. La mejor época para este tipo de propagación es a partir de mediados de invierno a nales de la misma estación. La cosecha se realiza antes de la oración cuando el contenido en aceite esencial es el más alto.

Los tallos se cortan a pocos centímetros del suelo, y después del primer año ya es posible realizar dos cosechas, una en primavera o principios de verano, y la segunda a comienzos de invierno, aunque con menor rendimiento.