Para muchos, las vacaciones de verano llegaron a su fin, lo que significa retomar rutinas de sueño, comida y trabajo que pueden generar molestias y complicaciones en un principio. Es en esta época del año en que el manejo del estrés se vuelve vital para no colapsar en el retorno a nuestras actividades diarias.
5 técnicas de manejo del estrés
A continuación, te invitamos a conocer distintas herramientas que te pueden ayudar a retomar, de forma sana y natural, el ritmo laboral, universitario y escolar.
1. Planifica el regreso a la rutina
Una de las grandes causas del estrés es la incertidumbre de sentir que no tenemos suficiente tiempo para terminar nuestras tareas pendientes. Por eso, la mejor forma de combatirla es la organización. Te recomendamos escribir una lista de tus tareas del día, partiendo por la más urgente. Luego, ve tachando las que cumples. Esta sola acción hará que tu cerebro libere dopamina, neurotransmisor que entrega una sensación de bienestar y relajación.
2. Incluye la rutinas de relajación en tu vida cotidiana
Te recomendamos incluir actividades relacionadas a la meditación o el mindfulness, prácticas enfocadas en controlar la respiración y los pensamientos para alcanzar un estado de serenidad y calma. La concentración estimula tu atención y tu emoción, alejando los pensamientos negativos. Con solo 20 minutos al día podrás notar una diferencia en tu estado de ánimo y manejo del estrés.
3. Prefiere comer sanamente
El consumo de alimentos ricos en nutrientes, como las frutas, verduras, alimentos con omega 3 y antioxidantes permiten disminuir los riesgos de depresión, estrés y ansiedad. Esto se debe a que, cuando el cerebro recibe los nutrientes necesarios para generar energía y neurotransmisores, logra regular de mejor forma las emociones, el apetito y el sueño.
4. Realiza actividad física
Diversos estudios demuestran que hacer ejercicio de forma regular entrega grandes beneficios positivos para la salud física y emocional. Mover tu cuerpo al menos 30 minutos diarios te permitiría mejorar tu estado anímico, la calidad del sueño, la memoria y además podrías sentir un notorio alivio del estrés.
5. Ajusta tus horarios de sueño
Para alcanzar un descanso reparador y dormir entre 7 y 8 horas hay algunos hábitos que deberías aplicar diariamente. Entre ellos, utilizar la cama solo para dormir y evitar comer o trabajar en ella, acostarte siempre a la misma hora y evitar las pantallas al menos 2 horas antes de acostarte.
De esta forma, le estarás comunicando a tu cuerpo que llegó el momento de descansar y cada vez te será más fácil lograr un sueño reparador.