ESTRÉS Y ALIMENTACIÓN

Para atenuar el estrés debemos hacer una selección adecuada de los alimentos orientada a contrarrestar los efectos del mismo. En situaciones estresantes se tiende a la hipoglucemia (niveles bajos de azúcar en la sangre) debido a que la adrenalina que liberamos aumenta el metabolismo (se gastan más azucares y más grasas) para hacernos más eficaces. Esta situación explica por qué, cuando atravesamos una situación estresante, tendemos a preferir alimentos muy dulces (o ricos en grasas). Con ellos se suele subir bruscamente el nivel de azúcar en la sangre, lo cual hace que el cuerpo libere insulina. Hormona responsable de bajar los niveles de azúcar en la sangre. Estos altibajos bruscos, cómo es lógico, no hacen sino aumentar la sobrecarga y el estrés de nuestro cuerpo, así como su envejecimiento

Por ello escoger alimentos con índice glucémico bajo nos ayuda a subir los niveles de azúcar, pero de forma progresiva y mantenida evitando los altibajos.

Su carencia puede provocar un aumento de los niveles de histamina, incrementando las reacciones alérgicas.

Incluir alimentos ricos en vitaminas, especialmente C y B, complementar con infusiones (melisa, valeriana, manzanilla, etc) y aumentar el consumo de triptófano (atún, huevo, frutos secos y semillas, cereales y chocolate alto en cacao)

Referencia: López A. & Villa M.. (2015). Dieta antiedad: Cómo mantenerse siempre joven por dentro y por fuera. Editorial Arcopress.

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