Constantemente nos encontramos en la búsqueda de alimentos que beneficien y nutran nuestro organismo. En esta búsqueda, los antioxidantes aparecen como una buena opción para mantener nuestra salud en buen estado.A continuación, te contamos qué son los antioxidantes, cuáles son sus beneficios y usos, y los alimentos y suplementos donde podemos encontrarlos para que puedas aprovechar a fondo sus bondades.
¿Qué son los antioxidantes?
Son sustancias que previenen o retrasan el daño celular causado por radicales libres.
Los radicales libres son a su vez moléculas inestables producidas por cambios químicos en las células de nuestro organismo. Cuando los radicales libres se acumulan, pueden dañar otras moléculas como las proteínas, los lípidos y el ADN, aumentando así el riesgo de padecer cáncer y diversas enfermedades.
Algunos ejemplos de antioxidantes son las vitaminas A, C y E, selenio, licopeno, betacarotenos y luteína.
¿Para qué sirven los antioxidantes?
Al prevenir un deterioro celular, estas sustancias ofrecen una serie de ventajas al organismo, tales como:
- Reducción en el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas y de tumores, ya que son potenciadores del sistema inmunitario.
- Protección a la piel contra los rayos UV y la contaminación.
- Ayuda a la piel para que no pierda su elasticidad y brillo, pues revierten el daño, dan firmeza, evitan arrugas, disminuyendo la resequedad de la piel por causas ambientales.
- Prevención de los signos de la edad al usarse en tratamientos de skincare.
- Reducción en la probabilidad de padecer estrés oxidativo, el que podría influir en la aparición de cáncer, la pérdida de visión y la aterosclerosis.
¿Cómo incluir antioxidantes en nuestra vida diaria?
Hay un par de formas muy comunes para aprovechar estas sustancias, una es por la vía de los alimentos, y la otra es mediante productos elaborados con principios activos antioxidantes.
Obtención por medio de alimentos
Mediante nuestra dieta habitual, podemos incorporar estos elementos a nuestra vida diaria:
- Comiendo frutas y verduras diariamente. Dependiendo de la fruta o verdura, consumirla preferentemente con su piel.
- Legumbres y granos, por ejemplo cereales integrales, arroz, harina de trigo, avena y legumbres.
- Especias y hierbas, como la canela, pimiento, tomillo, orégano, limón, té verde, milenrama o té de arándanos.
- Pescado graso o azul, que es una gran fuente de omega-3 y antioxidantes para la piel.
- Frutos secos, que nos proveen de vitamina E.
- Aceites vegetales que no hayan sido sometidos a fritura o cocción.
- Alimentos frescos y de temporada que no hayan sido tratados industrialmente.