Un artículo publicado por la revista The New York Times que reúne las principales recomendaciones para mantener una buena nutrición, posicionó a la Chía en el primer lugar de la lista, catalogándolo como un súper alimento. Esta semilla, cargada de propiedades beneficiosas para el cuerpo, se ha convertido en una de las más recomendadas para cuidar y nutrir el cuerpo. Acá te contamos por qué.

¿Por qué la chía es un superalimento?
Los superalimentos poseen una combinación única de vitaminas, minerales, antioxidantes, ácidos grasos saludables y otros compuestos nutricionales benéficos.
La chía está conformada por 40% de aceites y 20% de proteínas. Además, es rica en calcio, fibra dietética, omega-3, magnesio, fósforo, zinc, vitamina B y antioxidantes, nutrientes.
Como podemos observar, la composición nutricional de la chía se destaca entre los superalimentos y además está libre de pesticidas.
Beneficios de la chía
Ahora que tenemos claros los beneficios de la chía, te invitamos a incorporarla en tu dieta siguiendo estos consejos:
1. Fortalece las defensas de nuestro organismo
Su riqueza en antioxidantes, como los polifenoles, ayuda a minimizar el daño celular causado por los radicales libres. Posee propiedades antiinflamatorias y además, el zinc, la vitamina C, el calcio y el magnesio fortalecen el sistema inmune.
2. Favorece la salud cardiovascular y cerebral
Los antioxidantes también ayudan a prevenir el daño en las células del cerebro y los vasos sanguíneos. Los ácidos grasos omega-3 también juegan un rol crucial en este aspecto, ya que tienen la capacidad de reducir los niveles de colesterol y potenciar las funciones del cerebro.
3. Mejora la salud digestiva
La fibra dietética que contienen las semillas de chía nos ayuda a mejorar el tránsito intestinal, algo indispensable para la absorción de nutrientes y una buena salud digestiva. Además, ayuda regular los niveles de azúcar y colesterol.
¿Cómo consumir chía?
Ahora que tenemos claros los beneficios de la chía, pasemos al cómo incorporarla a la dieta. Tenemos las siguientes opciones:
Como condimento o aderezo: su suave sabor y versatilidad hace que sea ideal para preparaciones dulces y saladas. Podemos incorporarla molida o entera a cualquier platillo o bebida.
Como ingrediente principal: hay recetas que nos permiten usarla como base de preparación para pudin, galletas y panecillos. Mezclada con agua: las sumergimos en agua por unas cuantas horas y obtenemos una deliciosa semilla hidratada, lista para comer directamente o agregarlas a otros alimentos.