Nombres vernáculo: tusílago.
Descripción: hierba siempreverde de unos 50 cm de alto; hojas muy grandes, lisas y brillantes en el haz, acorazonadas, de unos 40 cm de diámetro, con largos peciolos que nacen directamente del rizoma. Capítulos perfumados y flores blancas dispuestas en una inflorescencia purpúrea que brota de los rizomas subterráneos a comienzos de primavera. Los frutos son aquenios dispuestos en copete.
Farmacognosia:
se emplean los rizomas y en menor medida las hojas. Antiguamente fue utilizado como sudorífico en tratamientos destinados al control de la peste y a disolver flemas.Actualmente los preparados a base del rizoma y las hojas de esta planta se usan en afecciones bronco- respiratorias (asma bronquial, tos, ronquera), y para mitigar el dolor de cabeza.
Farmacodinamia:
estudios en enfermos con rinitis alérgica han mostrado que el tratamiento con preparados de sesquiterpenos (petasinas) de Petasites hybridus puede ser una buena alternativa a la terapia convencional para este malestar; en los casos de prevención de la migraña se han obtenido buenos resultados utilizando la raíz de esta planta. La actividad antiinflamatoria y antiespasmódica de tusílago podría estar relacionada con la capacidad de la petasina de inhibir la síntesis de leucotrienos.
Presentación comercial:
uso doméstico y rústico, principalmente; se expende en farmacias un remedio homeopático bajo su nombre.
Aspectos agronómicos:
esta planta herbácea nativa de Europa, norte de África y Asia occidental, vegeta en terrenos umbrosos y húmedos, aunque también se le encuentra en lugares soleados. Es una especie muy invasiva. Se siembra en suelos fértiles, ricos en humus; también se puede mantener en macetas para floración de invierno. Se multiplica por división del rizoma, operación que se recomienda hacer a finales de otoño y principios de primavera. Los rizomas se extraen, sin excesos, de las zonas en las que abunda la planta, y tras un cuidadoso lavado se extienden en capas finas a la sombra para su secado; en secaderos la temperatura no debe superar los 40°C; una vez secado el rizoma presenta un olor desagradable y un sabor amargo; las hojas se recolectan y se secan de la misma forma. Ambos productos se conservan en recipientes cerrados, en un lugar seco y fresco. En jardinería el tusílago es muy apreciado como cubresuelo por la gran dimensión de sus hojas. Está considerada una excelente planta melífera y polinífera.