Nombres vernáculo: toronjil, toronjil pa’ la pena, toronjil de olor, melisa.
Descripción: hierba siempre verde, cuya parte aérea se renueva anualmente, de 15 – 70 cm de alto, de característico olor cítrico. Tallos cuadrangulares vellosos, con hojas opuestas, de base redondeada o ligeramente acorazonada, aovadas, rugosas, de borde dentado. Flores en espiga de hasta 20 cm, de inicial color amarillento que cambia a blanco rosáceo.
Farmacodinamia:
por sus propiedades estimulantes, estomacales, aromáticas, carminativas y antiespasmódicas, las hojas, flores y tallos de melisa son ampliamente usados en medicina popular para tratar estados depresivos y nerviosos, insomnio, dolor de cabeza, trastornos de la menopausia y afecciones cardíacas; además es considerada de utilidad en malestares estomacales y respiratorios (tos y bronquitis). También se utiliza en procedimientos culinarios para aromatizar vinagres de hierbas, salsas, vinos, y como ingredientes de licores; sus hojas se pueden consumir en ensaladas y sopas. Por su agradable aroma, las hojas y flores secar se añaden a potpurrí y almohadillas herbales. De las sumidades floridas se extrae el aceite esencial de melisa empleado en la preparación de jabones, cosméticos, lociones, etc.; es, además, una muy buena planta melífera.
Presentación comercial:
se encuentran en el mercado varios productos indicados para estados de tensión y trastornos emocionales (angustia, insomnio, ansiedad) que contienen M. officinalis sola o asociada a valeriana y pasionaria, o a tintura madre de tilia, crataego, avena y melisa.
Aspectos agronómicos:
planta originaria del área mediterránea, crece bien en climas templados con buen aporte de sol. En Chile se promueve su cultivo para la obtención de su aceite esencial, principalmente. Es una especie que requiere suelos de consistencia media, profundos, frescos, permeables, donde no se acumule humedad. En suelos secos y arenosos su rendimiento es escaso. Es bastante sensible a las heladas, fríos intensos y a la falta de agua, por lo que en una plantación requiere de riego durante todo su ciclo vital, sobre todo en primavera y verano. Se multiplica por semilla, esquejes o división de matas. En el primer caso, es aconsejable sembrar primero en almácigos y luego, cuando las plántulas alcanzan unos 10 a 15 cm de altura, llevarlas al lugar definitivo. Entre comienzos de primavera y mediados de verano es la época indicada para separar los esquejes; se cortan trozos se 5 cm, que incluyan dos pares de hojas, desde los ápices de tallos herbáceos de plantas adultas; se les pone enraizante y se plantan en recipientes con arena húmeda hasta que enraícen, proceso que se prolonga hasta unos 10 días. La multiplicación por división de raíces se puede efectuar en cualquier época del año. Si la planta se cultiva para la obtención del aceite esencial la cosecha debe realizarse antes de la floración. Esta labor se efectúa con tiempo seco y tarde en la mañana para evitar el ennegrecimiento de las hojas y facilitar el secado. Pero si se cultiva para utilizarla fresca o en la elaboración de fitofármacos, entonces debe colectarse cuando está en botón floral o en plena floración.