Lampayo

Nombres vernáculos: lampaya, lampayo.

Descripción: arbusto bajo, de hasta 50 cm. Tallo cicatricoso, de corteza rojiza. Hojas lisas, gruesas, enteras, opuestas, cortamente pecioladas, orbiculares a aovadas, pequeñas, de 7-8 x 4-5 mm. Flores tubuladas, violáceas, de hasta 10 mm de largo. El fruto es una nuez rodeada por el cáliz carnoso.

Farmacognosia:

en medicina popular se utilizan las hojas; no existen antecedentes sobre la anatomía de esta parte del vegetal.

Uso tradicional:

la infusión de hojas de lampaya se emplea para mitigar dolores de huesos; también en afecciones de la próstata, padecimientos renales y de las vías urinarias; los habitantes del norte la consideran una planta refrescante; en otras partes del país la utilizan, además, en trastornos hepáticos y biliares.

Presentación comercial:

sólo uso rústico.

Aspectos agronómicos:

la lampaya (palabra originaria de la lengua aymara y quechua) es un arbusto de la cordillera de Tarapacá, donde se constituye en una especie dominante del área puneña, es decir, un vegetal común en la puna de Argentina, Bolivia y Chile. No se tienen antecedentes acerca de su cultivo o domesticación.