Contrayerba

Nombres vernáculos: contrahierba, matagusanos, hierba hedionda; daudá, dasdaqui, dalal (Mapudungún).

Descripción: hierba anual, de 30-90 cm de altura, lisa. Hojas opuestas, lanceoladas o elípticas, márgenes aserradas, de 5 – 8 cm de long. por 1 – 3 cm de ancho. Capítulos sésiles, agrupados en cimas compactas. Flores amarillas, dimorfas, las centrales tubulosas, hermafroditas, de unos 4 – 5 mm de longitud. Aquenios negros, lisos, de 2-3 de longitud. Florece entre los meses de octubre a mayo.

Farmacodinamia:

en medicina popular utiliza la infusión de las ramas como vermífugo y para tratar la indigestión, como sudorífero en estados febriles y como emenagogo; pero quizás su empleo más antiguo sea el que reporta Mösbach (1992): “la infusión limpia de gusanos y microbios las heridas putrefactas”, además de servir de “antídoto contra picaduras de los bichos venenosos”, según el mismo autor1; actualmente se sigue utilizando en el tratamiento de heridas y úlceras, además de los usos antes señalados. Por su actividad anticoagulante los resultados de este estudio advierten sobre la necesidad de evitar el consumo de esta planta si se está bajo medicación con coagulantes. Los capítulos florales de contrahierba se utilizan para teñir de amarillo.

Presentación comercial:

sólo uso rústico.

Interés agronómico:

originaria de América tropical, actualmente una especie de amplia distribución en el continente americano; se encuentra desde los Estados Unidos de América hasta el sur de Chile; en nuestro país crece desde la provincia de Tarapacá hasta Concepción, principalmente en suelos fértiles. No es muy apreciada por los agricultores, quienes laconsideran una maleza; es una planta frecuente y muy invasiva. En la Región Metropolitana se la encuentra de preferencia en los cerros de Chena, Batuco y cajón de Mallarauco, entre otros. En las últimas décadas, Flaveria bidentis ha recibido un notable desarrollo como planta fotosintetizadora tipo C4, en medios de cultivo de tejidos in vitro.