Abedul

Nombre vernáculo: Abedul

Descripción: árbol de hasta 20 metros de altura, de corteza blanca y agrietada en la base del tronco. Hojas caducas, romboidales a triangulares, terminadas en punta, de bordes serrados, lisas y de nervios rami cados. Flores pequeñas y verdosas que tienen la particularidad de nacer antes que le broten las hojas. El fruto tiene tres lóbulos. Las semillas, más o menos oblongas, están envueltas en una vaina con dos minúsculas alas del doble de su ancho.

Uso Popular

Generalmente se utilizan las hojas, aunque a veces también la corteza, en el tratamiento de trastornos renales, por sus propiedades diuréticas y desinfectantes de las vías urinarias y en malestares reumáticos; también se usa como febrífugo y para el control de la diabetes no insulino-dependiente. La infusión de las hojas, además, se emplea para lavar y tratar heridas, y en forma de enjuague para prevenir la caída del cabello.

Farmacodinamia

La presencia de salicilatos y metil salicilato en la corteza de esta planta permiten explicar algunos de sus usos populares.

Recomendaciones: evitar el uso de preparados de abedul en casos de edema por disfunción cardiaca y fallas renales.

Presentación comercial:

Uso rústico principalmente. En el comercio se encuentra un acondicionador elaborado a base de extractos de Betula, cola de caballo, Aloe vera y caléndula, además de esencias naturales.

Antecedentes agronómicos: el abedul es una planta originaria de Asia Central y Septentrional, muy difundido en Europa, así como en el norte de Estados Unidos y Canadá. En Sudamérica se encuentra en menor escala. Se le cultiva como especie ornamental para parques y jardines.

Es una planta bastante resistente que crece con rapidez sobre todo los primeros años. No requiere suelos particularmente ricos, pero es conveniente que éstos sean ácidos, ligeros, frescos, que mantengan siempre cierta humedad y que reciban bastante luminosidad. Tolera bien las bajas temperaturas, pero no las altas ni el ambiente seco, por lo que en épocas de sequía no debe descuidarse su riego. La poda de los ejemplares adultos debe ser mínima, ya que las podas más severas pueden hacer perder mucha savia al árbol. Es resistente al viento y a la contaminación, no así a los hongos, los que suelen atacarlo con facilidad. Se multiplica por semillas en primavera.